El Real Madrid protagonizó una de las sorpresas de la Copa del Rey al quedar eliminado en los octavos de final tras caer 3-2 frente al Albacete, equipo de la segunda división, en el estadio Carlos Belmonte.
El encuentro marcó un inicio negativo para Álvaro Arbeloa en su debut como entrenador del primer equipo blanco.
El tanto que sentenció el partido llegó en el minuto 90+4 por intermedio de Jefté Betancor, quien firmó un doblete y aseguró el pase del conjunto manchego a los cuartos de final. Minutos antes, Gonzalo García había marcado el 2-2 para el Madrid en el tiempo añadido, resultado que parecía forzar la prórroga.
UN REAL MADRID IRREGULAR EN EL ESTRENO DE ARBELOA
Desde los primeros minutos, el equipo merengue evidenció problemas para imponer su juego. Arbeloa, designado el lunes tras la salida de Xabi Alonso luego de un periodo marcado por la inestabilidad, optó por una alineación con varios futbolistas del equipo B y reservó a figuras como Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Thibaut Courtois y Rodrygo.
Vinícius Júnior fue titular, pero tuvo una actuación poco influyente en ataque, en un Madrid que generó escasas opciones claras de gol. El Albacete se adelantó con anotación de Javi Villar al minuto 42, mientras que el empate llegó antes del descanso por medio de Mastantuono (45+3).
En la segunda parte, Jefté volvió a poner en ventaja a los locales al 82, antes del intercambio de goles en el tiempo de descuento que terminó por sellar la eliminación madridista. Tras el encuentro, Arbeloa admitió el impacto del resultado y reconoció el mal momento vivido por el club.





