La Selección Nacional Femenina de Guatemala sufrió una dura derrota de 5-1 frente a El Salvador la tarde del martes 9 de junio de 2026 en el Estadio Revolución de la Ciudad Universitaria, resultado que deja muchas interrogantes sobre el trabajo que realiza el cuerpo técnico encabezado por la entrenadora mexicana Karla Maya Vera.
Aunque el encuentro sirvió para observar a nuevas jugadoras dentro del proceso de renovación que atraviesa el combinado nacional, el funcionamiento colectivo estuvo lejos de ser el esperado. Guatemala mostró poco entendimiento dentro del terreno de juego, careció de generación ofensiva y evidenció problemas defensivos que fueron aprovechados por una selección salvadoreña más ordenada y efectiva.
El Salvador tomó ventaja apenas al minuto 10 por intermedio de Danya Gutiérrez. Guatemala reaccionó y encontró el empate al 17 gracias a Aisha Solórzano, pero la igualdad fue momentánea. Brenda Cerén volvió a poner arriba a las visitantes al minuto 23 y amplió la diferencia al 35. Antes del descanso, Abigail López anotó el 4-1 al 39 para prácticamente sentenciar el compromiso.
En la segunda mitad, Mya Ulloa marcó al minuto 53 el definitivo 5-1 para sellar una contundente victoria salvadoreña.
SIN BRÚJULA, NI NORTE
El resultado fortalece la confianza del conjunto dirigido por el técnico salvadoreño Eric Acuña, que recientemente también logró un valioso empate 1-1 frente a Costa Rica. La Selecta continúa su preparación para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo y posteriormente afrontará la eliminatoria rumbo a la Copa Mundial Femenina de Brasil 2027, donde tendrá como uno de sus principales desafíos a Estados Unidos.
Por el lado guatemalteco, la derrota vuelve a poner bajo análisis el proceso de Karla Maya Vera. Más allá de las nuevas incorporaciones observadas en la convocatoria, el equipo mostró escasas ideas futbolísticas, poca coordinación entre líneas y dificultades para desarrollar una propuesta clara de juego, aspectos que deberán corregirse en los próximos compromisos internacionales.
La goleada sufrida en condición de local representa un duro golpe para una selección que busca reconstruirse tras quedar sin opciones de clasificar a la Copa Mundial de Brasil 2027. Más allá del resultado, la actuación dejó en evidencia que aún existe una importante brecha entre la intención del proyecto y su ejecución dentro del terreno de juego.





