El Rally Dakar 2026 alcanzó su ecuador este sábado con la llegada del esperado día de descanso en Riad, Arabia Saudita, tras seis jornadas marcadas por la dureza extrema del desierto.
La caravana vive una breve tregua en la prueba más exigente del automovilismo mundial, en la que el piloto guatemalteco Francisco Arredondo continúa en competencia dentro de la división Rally2, defendiendo los colores del BAS World KTM Racing Team – Puma Energy Rally Team – Bremen.
Luego de seis días de desgaste físico y mental, Arredondo se ubica en la posición 78 de la clasificación general, con un tiempo acumulado de 43:52.18 horas, a 17:40.14 del líder de la categoría, el estadounidense Preston Campbell, quien registra 26:12.04 horas en la competencia.
El día de descanso representa mucho más que una pausa en el calendario. Para los pilotos es una jornada clave para recuperar energías, evaluar daños, afinar la estrategia y preparar los vehículos de cara a la segunda semana, donde históricamente el Dakar cobra su factura más alta.
“Por fin entro a un hotel para descansar. Esta última jornada fue muy agotadora, fueron más de 16 horas de montar, es muy desgastante, pero aquí estoy, feliz y pensando cómo enfrentar la segunda semana del rally”, expresó Arredondo desde Riad.
EL DESIERTO VUELVE A EXIGIR
La edición 2026 ha tenido un significado especial para el motociclista guatemalteco, quien llega tras un año de preparación condicionado por lesiones sufridas en el Dakar anterior. Pese a problemas en las rodillas, cirugías y extensas sesiones de rehabilitación, Arredondo logró ponerse nuevamente en la línea de salida.
“Esta semana me pegó duro, ya que este año no participé en muchas competencias por las circunstancias, pero estoy listo para seguir en la carrera, disfrutando cada momento del rally”, agregó.
La actividad se reanudará este domingo con la séptima etapa, entre Riad y Wadi Ad Dawasir. El recorrido total será de 877 kilómetros, con un enlace de 418 km y una especial cronometrada de 459 km. En este punto del Dakar, la concentración y la gestión del desgaste serán tan determinantes como la velocidad para seguir desafiando al implacable desierto saudí.





